28 DE marzo DE 2021 20:10

El Museo Vasco de Bilbao presenta su nuevo depósito externo pionero en gestión de colecciones que albergará más de 50.000 piezas

Unidad de apoyo al Diputado General

La institución vizcaína se encuentra actualmente inmersa en el vaciado de sus reservas de Bilbao. Todas las piezas de la colección se están trasladando ya a las nuevas instalaciones. El dispositivo tecnológico utilizado en el recién estrenado depósito permite que el proceso de traslado de la colección esté controlado desde el origen hasta el destino sin romper la trazabilidad mediante códigos QR. El depósito, con 1.150 m2, cuenta con control de parámetros ambientales, compactos rodantes para textil y obra gráfica, medidores electrónicos y una sala con sistema hidrófugo. Dos equipos de trabajo formados por técnicas del Museo, auxiliares y restauradoras trabajan en el movimiento de las piezas de la colección siguiendo estrictas normas de conservación. A la presentación del depósito han acudido el Diputado General de Bizkaia, Unai Rementeria, el Alcalde Bilbao, Juan Mari Aburto, y la Directora del Museo Vasco, Sorkunde Aiarza.

El Diputado General, junto al alcalde, en un momento de la visita

El Museo Vasco de Bilbao ha presentado su nuevo depósito externo situado en Zamudio y que albergará el grueso de su colección bajo estrictas medidas de conservación. Las nuevas instalaciones destacan por ser pioneras en equipamiento de última generación; un mobiliario de almacenamiento que tiene integrado un sistema de gestión propio que facilita la trazabilidad, localización y consulta de los fondos. Este sistema de gestión, instalado en los dos tipos de almacenamiento del depósito (tipo fijo y abierto, y tipo cerrado y rodante electrónico) permite el control inmediato de objetos gracias a la combinación de su avanzado software, códigos QR situados en cada objeto y cada tipo de ubicación (sector, bloque, modulo, balda, cajón, malla, barra de percha...) y un dispositivo móvil PDA para ubicar cada objeto en una localización.

Esta tecnología permite que el proceso de traslado de la colección del Museo esté controlado desde el origen hasta el destino. De esta forma, el Museo Vasco se convierte en uno de los primeros espacios museísticos en Euskadi en trasladar una colección sin romper esta cadena de información sabiendo en todo momento la localización y la situación en la que se encuentra la pieza simplemente consultando un dispositivo móvil.

Además del control topográfico, esta tecnología también permitirá en un futuro controlar su ubicación si la pieza tuviese que salir del depósito por un tema de conservación o como parte de un préstamo para una exposición de otra institución o del propio Museo.

En cuanto al edificio, no se trata de un almacén sino de un depósito normalizado con control de parámetros ambientales; Cada una de las áreas del mismo está pensada para albergar un tipo determinado de patrimonio: Objetos pesados y/o de grandes dimensiones, como mobiliario, depositados en estructuras abiertas, y objetos de pequeño y mediano tamaño, como textil y cerámica, en compactos rodantes.

Especial atención al textil y la obra gráfica, que debido a su delicadeza cuentan con una sala independiente con condiciones ambientales adecuadas a sus necesidades, y un sistema hidrófugo. En caso de incendio se produciría el vacío en ese espacio y el sistema apagaría el fuego en pocos minutos sin dañar la colección ubicada en el compacto. Además, todo el depósito cuenta con medidores de temperatura y humedad electrónicos, control in situ o mediante app a través de cualquier dispositivo móvil.

La gestión total de todo este equipo de control climático y de prevención y extinción de incendios del edificio se realiza desde una sala de control que cuenta con todas las garantías para la buena conservación de las piezas.

Con una inversión de 1.764.858€ a lo largo de los 3 últimos años, que incluye aspectos como el análisis técnico previo, el proceso de traslado, personal externo de apoyo destinado a esta tarea, la climatización, el mobiliario (estructuras abiertas y compactos rodantes) o limpieza y desinfección de piezas, el objetivo del Museo Vasco se ha cumplido ganando 1.150m2 repartidos en 2 plantas destinados a depósito de la colección.

Para ello, se ha estudiado el depósito con el fin de conseguir un máximo aprovechamiento del volumen dando el espacio correspondiente a cada pieza que ahora están convenientemente reubicadas en condiciones óptimas de conservación (mobiliario, clima, incendios, etc).

Todo ello hará que el nuevo Museo Vasco cuente con mayor espacio para exposiciones utilizado hasta el momento para almacenaje de la colección.

El alcalde de Bilbao ha destacado que este depósito del Museo Vasco custodia la memoria viva de Bilbao - Bizkaia, de los últimos cien años, este museo se prepara para crecer, para complementarse con otros espacios culturales de la ciudad y del territorio. el museo vasco de Bilbao se va a consolidar como un museo renovado, moderno…como el museo nacional de la categoría internacional que Euskadi se merece. siempre mirando hacia al exterior sin perder la vista hacia nuestro entorno, porque somos un museo internacional anclado en Bilbao, en la historia de Bizkaia, con una misión clara: la difusión de la cultura vasca". Además, la directora del museo Sorkunde Aiarza ha subrayado que "estamos ante un espacio pionero en gestión de colecciones de más de 1.000m2 destinados a proteger y cuidar nuestro patrimonio que albergará más de 50.000 piezas.

Traslado de la colección

El Museo Vasco ha contado hasta ahora con 9 almacenes situados en su edificio de Plaza Unamuno. Actualmente, las más de 50.000 piezas de la colección guardadas aquí están siendo trasladadas al depósito externo y ya se han movido unos 25.000 objetos. De esta manera, se produce una significativa mejora en la conservación de nuestro patrimonio cultural. Además, parte de ese patrimonio, unas 7.600 piezas actualmente, se pueden consultar a través de la plataforma digital del Gobierno Vasco Emsime, catálogo online de fondos que cada día cuenta con más colección visible al público de la institución vizcaína.

En este proceso se ha aprovechado para realizar levantamientos de depósitos de particulares, como piezas de mobiliario, que ya están representadas en la colección del Museo Vasco y que han vuelto a sus propietarios. De igual manera, se han realizado depósitos de la colección en otras instituciones. Un ejemplo de ello son los instrumentos de navegación y maquetas de barcos depositados en el Itsasmuseum.

En cuanto al equipo humano, 2 equipos formados por dos técnicas del Museo, cuatro auxiliares y una restauradora trabajan en varios turnos para poder llevar a cabo el traslado y finalizar en el segundo trimestre de 2021.

Dada la diversidad de la colección de Euskal Museoa, estos equipos de trabajo estudian cada pieza de forma individualizada atendiendo a las necesidades de su traslado según su naturaleza: desde el soporte, a la materia que lo constituye o su estado de conservación. Este estudio personalizado da lugar a la adecuación de los materiales y sistemas de embalaje específicos atendiendo a las normas de conservación. Desde rótulos de comercio de cristal fracturados para los que se han utilizado planchas de policarbonato celular suministradas por empresas del entorno para su embalaje, hasta objetos tan especiales como los tocados medievales, para los que se ha realizado un soporte neutro libre de ácido, simulando una cabeza, para que el tocado se mantenga en una posición natural.

Añadido a esto, se ha establecido una ruta por carretera teniendo en cuenta que se está trasladando patrimonio y que evita baches, movimientos bruscos, etc siempre con el objetivo de que las piezas no sufran ningún deterioro. Hasta el momento, no se ha registrado incidente alguno durante las labores de traslado, sin olvidar el efecto del Covid 19 y las nuevas medidas sanitarias, algo que obligo a readaptar el proceso de traslado.

Casos/Cuidados especiales de la colección

Las técnicas del Museo Vasco han tenido presente que las piezas de la colección compuestas de material orgánico, como una Kutxa de madera, por ejemplo, o en parte de ellas, como es el caso de una laya, debían someterse a un tratamiento de anoxia antes de ser trasladadas al depósito.

La anoxia es un proceso de desinsectación que consiste en mantener durante un tiempo la madera con insecto en una atmosfera modificada, en una cámara estática que sustituye el oxígeno por un gas inerte como el nitrógeno, para conseguir la muerto de los insectos xilófagos y de sus huevos.

Además de este tratamiento, por el en que han pasado la gran mayoría de objetos, un equipo de restauradoras que forma parte del equipo de traslado, atiende a las necesidades de conservación que puedan requerir las piezas antes de ser llevadas al depósito. En todos los casos se intenta aplicar una conservación preventiva antes que una curativa ya que esta última opción requiere intervenir en la pieza y esto es algo que siempre se intenta evitar.


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