05 DE agosto DE 2020 11:00

La ciudadanía de Bizkaia considera el impulso a la economía, el empleo y la sanidad como las prioridades para los próximos meses

Unidad de apoyo al Diputado General

Siete de cada diez personas entrevistadas destacan como principal problema el impulso a la actividad económica y el empleo, seguido por la sanidad (43%) y por la pandemia (12%), según un estudio sociológico realizado por la Diputación Foral de Bizkaia entre el 8 y el 22 de junio mediante 1.100 entrevistas telefónicas. Una de cada dos personas considera que la economía y los problemas relacionados con el empleo pueden afectarle directamente, aunque el 57% de quienes han respondido a esta encuesta mantienen una actitud de optimismo ante el futuro de nuestro territorio. El domicilio es el lugar percibido como más seguro (9 de cada 10 creen que es bastante o muy seguro), mientras que el transporte público y, especialmente, los espacios cerrados son los mayoritariamente considerados como menos seguros. La preocupación por los rebrotes alcanza al 70% de la población, que también estima mayoritariamente (86%) que las medidas adoptadas durante estas semanas son necesarias, incluida la suspensión de las fiestas en los municipios. En cuanto a la percepción sobre la gestión que realizan las instituciones, la realizada por la Diputación Foral de Bizkaia recibe una valoración media de 6,4 puntos sobre 10 en términos globales.

La Diputación Foral de Bizkaia ha realizado un estudio sociológico ad hoc para conocer la repercusión en diferentes ámbitos de la pandemia y la crisis generada por el coronavirus del que se desprende que el impulso de la actividad económica y el empleo debe ser la prioridad para los próximos meses. Además, según este estudio, pese a la situación generada por la pandemia, el 87% de la ciudadanía considera que en nuestro territorio se vive bastante bien o muy bien y la ciudadanía mantiene una actitud mayoritaria de optimismo ante el futuro, pese a que creen en un porcentaje muy amplio que los que consideran como principales problemas, la actividad económica y el empleo, pueden repercutir en sus vidas.

Éstas son las algunas de las principales conclusiones de la 2ª entrega del estudio La situación del COVID-19 y sus efectos en Bizkaia, un extenso análisis sociológico realizado entre el 8 y el 22 de junio a través de 1.100 encuestas telefónicas.

En este análisis se refleja que el 75% de las personas encuestadas consideran que la actividad económica y el empleo son el principal problema existente y lo marcan, por tanto, como la prioridad. La sanidad (43%), el COVID-19 (12%) se sitúan por detrás de estas dos cuestiones entre las mayores preocupaciones de la ciudadanía. Por detrás se sitúan la inseguridad ciudadana (12%) y, ya a más distancia, la educación (10%) o la política (8%).

En cuanto al impacto personal que tendrán esos problemas, destacan también la economía y el empleo (53%) y la sanidad (29%). De hecho, una de cada dos personas considera que la economía y los problemas relacionados con el empleo pueden afectarle directamente y cerca de una de cada de tres se siente afectada por los problemas derivados de la situación de pandemia actual.

Pese a todo, se mantiene una actitud de optimismo ante el futuro de Bizkaia: un 46% se muestra bastante optimista y un 11%, muy optimista y sólo un 10% percibe con pesimismo ese futuro, mientras una de cada tres personas no se siente ni optimista ni pesimista.

Sobre el grado de información del que disponen acerca del COVID-19, el 73% se considera bastante informada tanto sobre la enfermedad como sobre la situación generada y el 27% restante aduce la confusión y la escasa claridad de la información suministrada y una percepción de falta de fiabilidad como motivos para no sentirse bien informados.

El estudio sociológico elaborado por la Diputación Foral de Bizkaia sobre la situación y efectos de la pandemia en Bizkaia también recoge que el domicilio propio se percibe mayoritariamente como el lugar más seguro: el 96% manifiesta que es muy o bastante seguro. Los espacios al aire libre se consideran seguros por el 74% de la ciudadanía y otro 27% considera también espacios seguros las terrazas e instalaciones exteriores de los bares, frente al 43% que las perciben como nada seguras. El transporte público y, especialmente, los espacios cerrados son los lugares que se estiman potencialmente menos seguros.

Impacto en la vida personal

Tal y como se desprende del estudio, son mayoría quienes creen que la situación ha impactado bastante o mucho en su vida personal. De hecho, así lo pone de relieve el 62% de las personas encuestadas. La mayor afección se percibe en cuestiones como las relaciones familiares y personales (el 56% declara que se han visto muy o bastante afectadas), en el estado de ánimo y en el ámbito laboral.

En este último aspecto, cabe reseñar que a un 27% de las personas entrevistadas la situación actual le afecta directamente al haber recurrido su empresa a un expediente de regulación de empleo. En este ámbito, en cualquier caso, también prevalece el optimismo, ya que el 56% de quienes están afectadas por un expediente de este tipo considera bastante o muy probable la reincorporación a su puesto de trabajo una vez haya finalizado éste. Un 15% lo considera algo probable y un 28% cree poco o nada probable su vuelta al puesto de trabajo cuando finalice el expediente de regulación de empleo en el que se encuentra.

Rebrotes y proyección a futuro

Otra de las conclusiones de este estudio es que al 70% de la ciudadanía le preocupan los rebrotes, mientras que sólo un 11% dice tener poco o ningún miedo a ellos.

Asimismo, entre las proyecciones a futuro que realiza la ciudadanía y que recoge el estudio sociológico encargado por la Institución foral acerca de cambios de actitudes en el futuro inmediato, destaca la previsión que hace el 76% de las personas entrevistadas de seguir comprando en los mismos establecimientos (tiendas, bares, restaurantes...) tal y como lo hacía antes de la situación de crisis. Esta intención es aún más marcada entre los grupos de población de más edad (el 82% de quienes tienen entre 55 y 64 años y el 87% de quienes superan los 64 años). La fidelidad ligada al consumo en los establecimientos de siempre contrasta con unas actitudes menos claras en lo referido a cuestiones como el uso del transporte público (sólo el 37% dice taxativamente que lo utilizará como siempre), el ocio y los espectáculos (29%), el consumo considerado globalmente y las grandes decisiones de compra (únicamente el 22% confirma que mantendrá sus inversiones en vivienda, coche, reformas en el hogar...).

Medidas adoptadas y gestión de las instituciones

El análisis sociológico encargado por la Diputación Foral de Bizkaia también hace referencia a las medidas que se han adoptado en los últimos meses para tratar de contener la expansión del virus. Unas medidas que el 86% de las personas encuestadas perciben como necesarias, tanto en el caso de las medidas globales iniciales como de las más específicas que se adoptaron posteriormente. En ese sentido, por ejemplo, el 89% de la población cree que la suspensión de las fiestas en los municipios de nuestro territorio era bastante o muy necesaria; el 85% cree oportuno limitar el aforo en lugares públicos y el 73% ve con buenos ojos la limitación del aforo y el tiempo de estancia en las playas.

En cuanto a la gestión realizada por las diferentes instituciones en torno a la crisis generada por el COVID-19, el Gobierno Vasco recibe una valoración media de 6,4 puntos sobre 10, la Diputación Foral de Bizkaia obtiene un 6,4 y los ayuntamientos, una media de 6,3 puntos. La media del gobierno del Estado se sitúa por debajo, con 5,7 puntos, y la Unión Europea recibe una nota algo más exigua, con un 5,3.

El estudio sociológico también interroga a las personas participantes acerca de las medidas específicas emprendidas por la Diputación Foral de Bizkaia, concretamente por el plan urgente de reactivación económica ‘Bizkaia Aurrera!’. Este plan lo conoce un 34% y recibe una valoración media de 6,9 puntos sobre 10. Además, un 59% de quienes lo conocen lo valoran bastante o muy positivamente (46% y 13%, respectivamente).

En cuanto a las prioridades que la ciudadanía considera que deben marcarse en el día a día de la Institución, la principal es la lucha contra el desempleo y la precariedad laboral (37%), la sanidad (33%), la protección social (24%) y el impulso a la economía. Esos son, a juicio de las personas encuestadas, los ejes de actuación que deben marcar el rumbo de la Diputación Foral en los próximos meses.