28 DE enero DE 2020 12:01

Los incendios forestales queman 226,64 hectáreas en Bizkaia durante 2019

Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural

Teniendo en cuenta que en nuestro territorio hay 160.000 hectáreas de monte, la superficie afectada por los incendios forestales se encuentra en mínimos técnicos, por debajo del 0,1% del terreno de monte existente. Durante el mes de marzo se produjeron 21 incendios en los que ardieron 181,33 hectáreas, lo que representa el 80% del terreno total quemado en todo el año. Más de la mitad de los 47 fuegos que se produjeron durante el año pasado fueron apagados por los equipos de extinción antes de llegaran a afectar a una hectárea de terreno, con lo que técnicamente se consideran conatos.

Los incendios forestales registrados en marzo del año pasado en Bizkaia han hecho de 2019 el segundo año con mayor incidencia de incendios forestales de los últimos cinco. En concreto, durante ese mes se produjeron casi la mitad de los incendios de este tipo (21 de los 47 totales) y se quemaron 181,33 hectáreas, lo que, teniendo en cuenta que la superficie total afectada fue 226, 64 hectáreas, supone que ocho de cada diez hectáreas que ardieron el año pasado se quemaron en ese mes. Especialmente duro fue el período comprendido entre el 3 y 5 de marzo, con siete incendios que calcinaron 151,85 hectáreas en Muskiz, Trapagaran, Ganguren, Amoroto, Igorre y Arrieta. En cualquier caso, la incidencia de los incendios forestales está en mínimos técnicos, por debajo del 0,1% de la superficie de monte existente en Bizkaia, que suma 160.000 hectáreas de este tipo de terreno.

Marzo fue también el mes en el que mayor superficie arbolada resultó afectada por el fuego: 153,68 hectáreas de las 166,03 hectáreas totales. El resto ardieron a lo largo del mes de febrero, que ha sido, además, el segundo con mayor número de incendios y también en superficie dañada, con 36,67 hectáreas quemadas en 12 incendios. Durante el resto del año, la afección de los incendios forestales ha sido mucho más reducida, siguiendo la tendencia de los últimos años en nuestro territorio.

A pesar de la influencia negativa en esta tendencia que han tenido los incendios forestales registrados durante el mes de marzo, sí hay que subrayar que la mayoría de los fuegos que se produjeron durante el año pasado (27), fueron apagados por los equipos de extinción antes de alcanzaran  una hectárea de superficie, de manera que técnicamente son considerados conatos y no incendios, y otros 12 afectaron a entre 1 y 5 hectáreas.

Otro de los aspectos a tener en cuenta en la estadística de incendios forestales de 2019 es que la incidencia de los mismos corrobora la estacionalidad habitual de estos incendios en nuestro territorio, ya que de los 47 fuegos registrados, 35 se produjeron entre los meses de octubre y abril.

Plan de emergencias frente a incendios forestales

Las actuaciones que desarrolla la Diputación Foral de Bizkaia en materia de incendios forestales están recogidas dentro del plan de emergencias establecido para hacer frente de forma eficaz a este tipo de fuegos. El plan coordina el trabajo de 580 personas, entre guardas forestales, personal del servicio de Bomberos de Bizkaia y de Basalan, coordinados y dirigidos por el personal técnico del Servicio foral de Montes, que trabajan en estas labores configurando turnos mixtos de trabajo. Este documento, que está homologado por el Gobierno Vasco, recoge los aspectos más importantes que pueden afectar a la población y a las masas forestales de nuestro territorio y establece cómo se organiza todo el operativo para atender este tipo de emergencias y la colaboración entre todos los agentes implicados en la prevención y extinción de incendios.

En este plan se recoge también un organigrama jerárquico de organización de los grupos de trabajo y diferentes situaciones operativas en función de la gravedad del fuego, que se ha determinado en cuatro niveles. El operativo en marcha va incrementando el número de recursos humanos y materiales implicados en la extinción de estos fuegos, tanto forales como de otras instituciones, a medida que la gravedad de la situación se hace mayor. Asimismo, establece la coordinación necesaria entre estos agentes.

Prevención y gestión forestal sostenible

Durante los últimos años, la Diputación Foral de Bizkaia viene desarrollando una estrategia forestal que está repercutiendo positivamente en la tendencia a la baja registrada en la afección de los incendios forestales. Esta estrategia pasa por la sostenibilidad en la gestión y uso de las masas forestales y que ha permitido que Bizkaia sea durante los últimos años el territorio de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) con mayor superficie dotada de certificación forestal sostenible. De hecho, las 56.106 hectáreas certificadas con las que contaba nuestro territorio en 2019 suponen el 60% de la superficie certificada total en la CAV. Además, Bizkaia también es el territorio donde se están desarrollando mayor número de planes de este tipo: 1.916, lo que supone el 74% de los 2.582 puestos en marcha en el total de los tres territorios.

Esta apuesta por la gestión forestal sostenible se materializa a través de medidas concretas incorporadas en los Planes de Ayudas al Medio Forestal, integrado en el Plan de Desarrollo Rural 2015-2020 aprobado y cofinanciado por la UE. Dentro de este plan se enmarcan las ayudas a las inversiones en la implementación de Planes Preventivos contra Incendios Forestales que eviten la existencia de zonas carentes de infraestructuras para la lucha contra los incendios y establezcan barreras naturales que impidan la expansión de los incendios forestales en zonas que se consideren de medio o alto riesgo.

En esta estrategia de la Institución foral juegan también un papel importante todas las medidas de prevención que se adoptan. En la propagación e intensidad de los fuegos forestales intervienen de forma relevante la naturaleza y distribución del combustible, por lo que resulta fundamental la eliminación del matorral invasor de las masas forestales establecidas y la ejecución de labores de aclareo, entresaca y podas correspondientes. Así se consigue obstaculizar la propagación del fuego, se elimina poder calorífico y se evita el traslado del fuego a las copas de los árboles, minimizando los posibles daños. 

A estas labores de selvicultura preventiva se destinan importantes recursos presupuestarios, tanto en los montes públicos como en los privados, por medio de los Planes de Ayudas a Propietarios Forestales y por medio del presupuesto ordinario de la Dirección de Agricultura en los Montes de Utilidad Pública y Patrimoniales. Estos trabajos se complementan con la fragmentación de la masa forestal en superficies discontinuas gracias a la existencia de una adecuada red de pistas forestales que, además, permite el rápido acceso de los vehículos de extinción al lugar donde se produce el fuego.