19 DE diciembre DE 2017 13:30

La Diputación aprueba un nuevo plan de emergencias por incendios forestales que coordinará el trabajo de 500 personas

Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural

Este plan se adapta a la nueva normativa vigente en la materia y contempla diferentes operativos en función de la gravedad del fuego, en los que intervienen de forma proporcionada a la situación los medios humanos y materiales disponibles en conjunto. Establece la planificación de la actuación de las administraciones públicas y la coordinación entre los agentes propios de la Institución foral vizcaína, de los municipios y del Gobierno Vasco. También prevé la colaboración con los otros dos territorios históricos y con las comunidades autónomas vecinas en la extinción de incendios que se produzcan en zonas limítrofes. Este documento analiza los riesgos y la causalidad de los incendios forestales y constata que la gestión forestal forestal del territorio cumple un factor determinante en la prevención y minimización del riesgo por este tipo de incendios. El plan también hace un diagnóstico de la situación actual que concluye que los incendios forestales se distribuyen principalmente entre octubre y abril, aunque en los últimos años se ha observado un incremento de los mismos en la época estival.

La Diputación Foral de Bizkaia ha aprobado hoy un nuevo plan de emergencias por incendios forestales para hacer frente de forma eficaz a este tipo de fuegos tanto desde el punto de vista preventivo como desde el de la extinción. Este plan, que adapta a la nueva normativa el vigente hasta ahora, coordina el trabajo de un equipo humano de 500 personas, entre personal del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural, agentes forestales, Basalan y bomberos del Servicio foral de Extinción de Incendios.

Este documento ha sido supervisado y homologado por la comisión de Protección Civil del Gobierno Vasco, recoge los aspectos más importantes que pueden afectar a la población y a las masas forestales de nuestro Territorio y establece cómo se organiza todo el operativo para atender este tipo de emergencias y la colaboración entre todos los agentes implicados en la prevención y extinción de estos incendios.

El plan aprobado hoy se ha adaptado a la nueva normativa vigente y establece un organigrama jerárquico de organización de los grupos de acción y diferentes situaciones operativas en función de la gravedad del fuego, que se ha determinado en cuatro niveles:

  • Índice de gravedad potencial 0: Se refiere a los incendios que en su evolución más desfavorable no suponen amenaza alguna para personas no relacionadas con el dispositivo de extinción ni para bienes distintos a los forestales y en los que el daño forestal esperable es muy reducido. Son siniestros que se prolongan previsiblemente durante menos de 12 horas.
  • Índice de gravedad potencial 1: El incendio que en su evolución más desfavorable prevé la necesidad de poner en práctica medidas para la protección de personas ajenas al dispositivo de extinción o en los que existan bienes amenazados de naturaleza no forestal, como infraestructuras sensibles o redes de suministro y en el que el daño forestal esperado es considerable. También se consideran así los incendios que, a pesar de ser considerados como de gravedad potencial 0, necesiten más de 12 horas para extinguirse.
  • Índice de gravedad potencial 2: Se corresponde con los incendios que en su evolución más desfavorable se prevé que amenace seriamente a núcleos de población o infraestructuras de especial importancia y en los que el daño forestal esperable es muy importante, de manera que exigen la adopción inmediata de medidas para la atención y socorro de la población o la protección de los bienes.
  • Índice de gravedad potencial 3: Referido a aquel incendio en el que apreciadas las circunstancias anteriores en su índice máximo de gravedad, concurran otras sobre el dispositivo de extinción que imposibiliten la continuación de su labor para controlar el incendio.

El operativo en marcha va incrementando el número de recursos humanos y materiales implicados, tanto forales como de otras instituciones a medida que la gravedad de la situación es mayor, y establece la coordinación necesaria entre estos agentes.

Convenios de colaboración

El plan de emergencias por incendios forestales contempla también la firma de convenios de colaboración con los otros dos territorios de la CAV, Araba y Gipuzkoa, y con otras Comunidades Autónomas para coordinar medios humanos y materiales en la extinción de incendios que afecten a zonas limítrofes. Conforme a estos acuerdos y en situaciones en las que se requieran medios de estas instituciones, será el director o la directora de extinción quien los solicite, siguiendo un protocolo que se establecerá anualmente.

La colaboración con otros territorios y Comunidades Autónomas se realizará en las dos direcciones, de manera que la Diputación Foral de Bizkaia, a requerimiento de los primeros, aportará también medios propios. Será el director de extinción quien valore e informe a la cadena de mando de la petición de estos recursos y, a su vez, informará a la Dirección de Agricultura de la Institución foral, que será la responsable de autorizar la movilización de esos medios.

Situación actual en nuestro territorio

Bizkaia es un territorio eminentemente forestal, en el que la cubierta arbórea ocupa un 60% de su superficie total, con 132.000 hectáreas cuya gestión ha sido clave para la minimización de la incidencia de los incendios forestales. De hecho, en los últimos años se viene observando una tendencia a la disminución de estos episodios, constatándose que las medidas de tipo preventivo, junto con la eficacia en la extinción, está dando buenos resultados.

De hecho, no sólo en términos económicos sino también en términos medioambientales es más rentable invertir en prevención que en extinción y, en este sentido, en el documento aprobado hoy no sólo se incide en la extinción, sino también en el análisis de las causas y de la identificación de zonas de riesgo donde incidir en el aspecto preventivo.

No obstante, los incendios forestales también están ligados a fenómenos meteorológicos extremos, que son inevitables y que obligan a adaptar a ellos las estrategias de extinción. En estos casos también ha quedado demostrado que disponer de un territorio correctamente gestionado en el que a través de una gestión forestal sostenible se disminuya la carga combustible del monte puede minimizar los efectos del fuego y sus consecuencias.

Este tipo de consideraciones se recogen en el nuevo plan, en el que también se indica que la problemática de los incendios forestales tiene unas características comunes en nuestro territorio, como son la intencionalidad en un alto porcentaje de los sucesos, la correlación de frecuencia e intensidad de los mismos, las condiciones climáticas adversas, la estacionalidad en la que se producen en mayor número, y la repercusión social, económica y ambiental que tienen.

Los incendios forestales en nuestro territorio se distribuyen principalmente entre los meses de octubre a abril, ya que en la temporada de otoño-invierno una gran parte de la materia vegetal se encuentra seca por efecto de la parada vegetativa y las heladas. Si a esta situación se le añaden situaciones climáticas adversas (elevadas temperaturas y vientos desecantes de componente sur), se presenta una situación de alto riesgo de incendio y en estas circunstancias el probable comportamiento del fuego sería rápido e intenso y dificultaría las labores de extinción. En los últimos años, no obstante, se ha observado un incremento de los incendios en la época estival (julio-septiembre) por las altas temperaturas o sequía, entre otros factores.

El nuevo protocolo, por último, también contempla la problemática de los incendios forestales teniendo en cuenta un factor fundamental, como es el de la conciencia social y cultural frente al uso del fuego y la cultura preventiva de la sociedad en general. En este sentido, cabe destacar el grado de cumplimiento de las recomendaciones y limitaciones al uso del fuego en Bizkaia, y, más en concreto, respecto a las autorizaciones de quemas en el ámbito rural, aspecto que constituye también una importante medida preventiva ante los incendios forestales.

Balance incendios forestales

Entre enero y noviembre de este año, se han producido en Bizkaia 34 incendios forestales, con una superficie total afectada de 77,6 hectáreas. La mayor parte de estos incendios, 23, han afectado a una superficie inferior a una hectárea y sólo 2 han sobrepasado las 5 hectáreas. En estos dos últimos casos, se han quemado 45,22 hectáreas.

Del conjunto de incendios forestales, 11 ocurrieron en abril, si bien la mayor afección en términos de superficie se produjo en el mes de marzo, en el que cinco incendios afectaron a 36,59 hectáreas.

Estos fuegos han dañado principalmente zonas de pastos y de matorral, ya que sólo 4,42 hectáreas incendiadas lo eran de arbolado.

A la espera de cerrar al completo el año, el balance de estos 11 primeros meses de 2017 está siendo positivo, en unas cifras similares a las de 2016, que se cerró con 41 incendios forestales que afectaron a 85,47 hectáreas. Con ello, el pasado ejercicio se ha convertido en el de menor afección por el fuego en términos de superficie de los últimos nueve años, ya que sólo en 2007 se registró menor extensión dañada (en ese momento fueron 55,02 hectáreas las que se incendiaron).

Este descenso de la afección de los incendios que se producen en nuestro territorio ha sido posible gracias a la estrategia de prevención y a la gestión forestal que viene realizando en los últimos años la Diputación Foral de Bizkaia, que marca una serie de actuaciones de mejora en este tipo de zonas que se desarrollan a lo largo de todo el año.


Vídeos