Recepción de San Ignacio

21 DE julio DE 2017

Política general

Ha llegado la hora de que los trabajadores recuperen el poder adquisitivo perdido durante la crisis

En lugar de empezar con palabras quisiera empezar con silencio. Este año se cumplen 80 años de algunos de los sucesos más trágicos que hemos vivido como pueblo. Hemos conmemorado el bombardeo de Gernika y de otras localidades y hoy me gustaría recordar también a los trabajadores de esta Diputación Foral de Bizkaia que fueron asesinados y represaliados aquellos años. Me gustaría hacerlo con un momento de silencio en su memoria y también en la de todas las víctimas de la violencia.

Ixilune honekin hasi nahi neban bi arrazoigatik: lehena, memoriaren errespetuagatik; bigarrena, erreferentzi puntu bat izateko, kontzientzian hartzeko gizarte bezala eta lurralde bezala ere asko aurreratu dogula. Egindako bide hori balorean jarri nahi neban, eukitako sailtasun guztiekin barne. Gure aurretik izan diran guztien lana ere aitortu eta balorean jarri nahiko neuke. Guztiek honera ekarri gaitue, gaurko Bizkaia honetara. Zentzu horretan, aipamen berezia egin nahi diot Ramon de la Sota eta Aburto jaunari. Bera ete bere gobernuaren mendeurrena betetzen da, Aldundi honen lehen gobernu abertzalea, hain zuzen.

Me van a permitir centrarme en el presente y en el futuro. Objetivamente, nunca habíamos estado tan bien: en paz, creando empleo, con estabilidad institucional, viviendo seguros, viviendo en una sociedad compacta y cambiando el amargor de la crisis por la ilusión de la recuperación.

Es momento para la ilusión; la ilusión por encarar unos años que pueden dejarnos una Bizkaia todavía mejor, más preparada, más conectada y donde se viva mejor. Les hablo de una ilusión avalada, no de la ilusión por la ilusión, ni de la ilusión de los ilusos. Les hablo de la ilusión que transmiten, por ejemplo, los datos de recaudación, un indicador de la salud de nuestra actividad y del empleo. Llevamos trece trimestres creciendo; hemos recaudado 10,7 % más que hace solo un año y un 30 % más que en 2011.

Sé que quizás pueda parecer una ilusión volátil, porque la economía sigue una lógica que no siempre atiende a razones. Hemos trabajado mucho para crecer, pero les confieso que si hace un año alguien me hubiera dicho que hoy estaríamos creciendo en recaudación a dos dígitos habría sonreído.

Eso ilusiona, como ilusionan las previsiones económicas de nuestro tejido industrial y del entorno. Las economías a las que exportan nuestras empresas, Francia, Bélgica, Alemania o Estados Unidos, prevén crecimientos hasta 2019. Si a ellos les va bien, a nosotros nos irá bien porque todos dependemos de todos. Eso es bueno como sociedad porque evita la incomunicación, los espacios estancos y las brechas sociales, y prepara el futuro.

Ilusionante es, también, tener 20.000 parados y paradas menos que hace tres años, y que la tasa de paro haya descendido del 17,2 % al 12,2 %, 5 puntos. Nuestro reto es terminar 2017 con datos de 2009. Me refiero a menos de 70.000 personas sin trabajo y una tasa por debajo del 12%.

Por desgracia la ilusión nunca suele ser completa. Soy muy consciente de que ahora mismo hay personas con un futuro incierto. Me refiero a los trabajadores de CEL, de Edesa, GE o La Naval. No prometo milagros, prometo seguir trabajando para buscar soluciones. Esta Diputación se ha implicado en situaciones similares, ha arrimado el hombro en momentos complicados, y juntos hemos superado esos malos momentos. Confío en que entre todos seamos capaces de buscar soluciones.

Mi compromiso es intentarlo y poner todo de nuestra parte en un esfuerzo coordinado con el Gobierno Vasco, pero teniendo claro que hay otras partes y que esas partes también tienen que arrimar el hombro, no poner zancadillas. Entre todas las partes, todas diferentes, todas imprescindibles, formamos este lugar excepcional que es Bizkaia en el que todos dependemos de todos para generar empleo, para mantenerlo y para mejorarlo. Por tanto, lo que hagamos o dejemos de hacer acaba afectando a todos. Tengamos esto muy presente.

Herritar moduan, alkar ulertzen diran instituzio batzuk izateak ere ilusioa sortarazten dau, guztiontzat onak diran partekaturiko proiektuak eukitea, alegia. Lehendakariaren eta Euskal Gobernuaren lana, inplikazioa eta jarduera eskertzen dodaz, baita Araba eta Gipuzkoako diputatu nagusi eta aldundiena eta Bizkaiko alkate guztiena ere. Gure moduko herri txiki batek ezin dau beste era batera aritu.

Alderdi bik osaturiko gobernuaren lidergoa eroateak, Bizkaiko Foru Aldundi honen gobernua, alegia, ere ilusioz betetzen nau. Alderdi bi, ezberdinak, baina amankomuna dan erronka batekin. Nire gobernuari nire esker ona eta errekonozimendua ere helarazi nahi diot. Erantzukizun, leialtasun eta eskuzabaltasunaren adibidea zarete. Bidearen erdia gurutzatu dogu, baina hoberena dogu aurretik, hoberena beti dagoelako heltzear.

Eta ilusioz betetzen gaitu baita, urterik urte, pertsona gehiagok eta gehiagok Bizkaia ezagutzea eta gozatzea eta, behin etorriz gero, zein ondo baloratzen gaituen ikustea. Tengo los últimos datos de turismo de este mes de junio: en lo que va de año, Bizkaia ha recibido un 9,8% más de visitantes que el año pasado. Cada vez nos visitan más personas y, muy importante, cada vez nos valoran mejor. Los que vienen y nos conocen le dan un 8,6 de valoración a Bizkaia. Nos ilusiona que año tras año cada vez más actividades elijan Bizkaia como sede: Juego de Tronos, Skoda, Guns&Roses, Shakira, la gala de los mejores restaurantes del mundo -50Best-, la Vuelta… Entre todos estamos poniendo Bizkaia de moda.

Espero que ahora entiendan mejor por qué la Diputación y este diputado general estamos tan ilusionados; porque estamos bien, pero, sobre todo, porque tenemos una oportunidad para consolidar y mejorar esta calidad de vida, y asegurar un futuro para todos y todas. Ese futuro del que hablo es un futuro de prosperidad inclusiva: crecer en paz, sin dejar nadie atrás.

Vuelvo a la ilusión con una pregunta: ¿Qué sería de Bizkaia, de Euskadi, si todos compartiéramos unos retos estratégicos de futuro? ¿Qué sería si todos trabajáramos juntos? Si en lugar de generar conflicto generáramos confianza; si en vez de abrir frentes nos abriésemos al de enfrente; si en lugar de un otoño caliente, de mucha tensión, tuviésemos un otoño valiente.

Me atrevo a señalar tres de esos retos colectivos que creo imprescindibles: la subida salarial y la calidad del empleo, la digitalización y la educación. Hoy voy a centrarme en el primero. Ha llegado la hora de que los trabajadores recuperen el poder adquisitivo perdido durante la crisis. Es de justicia. Apuntalará la recuperación económica y nos ayudará a seguir siendo una sociedad compacta, una Bizkaia unida. Es hora de devolver a los trabajadores su esfuerzo mediante un incremento justo, proporcional, pactado y que no ponga en riesgo la viabilidad de ninguna empresa.

También pido a los trabajadores que sientan la empresa. Las empresas no son solo de los propietarios. Las empresas, y el futuro de las empresas, también dependen de la profesionalidad de la dirección y de cada empleado porque quien engaña, engaña a su propio futuro.

Creo firmemente que también es hora de mejorar la calidad del empleo. No puede haber dos empleos: un empleo temporal, de baja cualificación y mal pagado, fundamentalmente empleo de jóvenes y desempleados de larga duración mayores de 45 años; y otro empleo estable, cualificado y bien retribuido. Esa tensión abriría una brecha social permanente, una brecha entre personas, una herida en Bizkaia.

Nosotros vamos dando pasos como Diputación y hemos aprobado unas cláusulas sociales que avanzan en ese sentido. Pero en esto, como en el resto de cuestiones, Bizkaia la hacemos entre todas las personas y es responsabilidad de cada una evitar una sociedad desigual que deje atrás a otras personas. La sociedad de Bizkaia es, y debe seguir siendo, una sociedad que camina unida. Esta es nuestra mejor contribución a una verdadera política social. La mejor política social es el empleo, pero insisto, empleo de calidad y bien remunerado. Reitero por tanto la necesidad de trabajar unidos en la consecución de estos retos.

Ikusi zeinkie beraz, herritarren gehiengoari bezala, bizkaitarron lanak arduratzen gaituela eta ardura izaten uzteko lanean ari gareala. Lana sortzea gure erronkarik handiena da, baina ez bakarra, ordea. Aldundian, gure gobernuarekin bat, egunero lanean diardugu Bizkaian inor atzean ez uzteko. Horretarako, pertsona nagusien zaintza bermatzen dogu, eta bereziki, mendekotasunean dagozan nagusienak; garraio publikoa egun baloratzen dan bezala baloratua izateko egunero lanean ari gara; baita daukagun errepide sistema eta kalitatea mantentzeko ere. Azken finean, bizkaitarrok beharrezkoak doguzan eta gozatzen doguzan zerbitzu guztiak espero diran kalitatezkoak eta onak izan daitezan, egunero lanean ari gara. Zerbitzu bakoitzaren hobetzean Aldundi guztiaren ahalegina isaladatzen da. Ezin daiteke beste era batera izan.

Comparto una última reflexión: apenas hemos puesto un pie en la recuperación y ya tengo la sensación de que, en algún caso, no hemos aprendido lo suficiente de la crisis. Algunos quieren correr mucho, demasiado, y eso tiene el riesgo de convertir la recuperación en especulación. Recordemos por qué nos estalló la crisis. Por tanto, confianza sí, pero también mucha prudencia y cero avaricia.

Me preocupa esa pinza laboral que citaba, pero también me preocupa esa otra pinza formada por dos extremos: que olvidemos muy pronto la crisis y sus motivos y querer tener un país de todo gratis y de negocio rápido. No es el camino, al menos bajo mi opinión. Vayamos poco a poco, con pasos firmes. Vamos a consolidar la recuperación creando valor. No corramos más de lo que debemos y podemos, porque la velocidad sin control acaba en accidente y prácticamente nos acaban de dar el alta del último siniestro.

Somos un pueblo con valores y tenemos unas instituciones estables que saben dónde van, con proyectos de futuro para todos y para todas. Insisto, vayamos poco a poco y, sobre todo, vayamos juntos.